Dejando de mirarme para mirar al otro...

 Dejando de mirarme para mirar al otro...

Parece sencillo pero, ponerlo en práctica creo que es bastante complicado, ya que la única forma de llegar a mirar a otra persona es dejando de mirarme a mi mismo.  Y lograr eso no es nada fácil.

El hecho de dejar de mirarme implica un gran esfuerzo y trabajo para lograr alcanzar un distinto nivel de conciencia.   Normalmente andamos metidos en nosotros mismos, algunos en niveles más profundos que otros y esto, impide que nos relacionemos de una forma libre y sana con el resto de personas.