Primer paso en el proceso de Amarme: CONOCERME

Este primer paso es vital en este proceso.  ¿por qué lo considero tan vital? Porque implica dejar de vivir como lo he venido haciendo, requiere que me ‘mueva’ de mi comodidad, de lo conocido, de mi rutina habitual y diaria y, eso no es tarea sencilla. 

Empezar al proceso de conocerme implica cambiar mi manera de relacionarme conmigo.  Para conocerme necesito dedicarme tiempo, necesito dedicarme ganas, necesito ponerle intención a lo que empezaré a hacer sino, va a ser muy fácil quedarme en las ganas.

Conocerme requiere que me escuche y, para lograr escucharme es necesario tener momentos de tranquilidad, momentos de calma, momentos de soledad.   Estos momentos me permiten oír mi voz interior, conocer esa voz que no para nunca de hablarme y de decirme cosas sobre el mundo, sobre las personas, sobre mí y lo que me pasa.   Esa voz para mí es clave, porque es la que crea mi realidad, es la que le da forma a mi vida.   Yo puedo creer que soy de una manera porque así es como me muestro al mundo, así es la voz que se escucha en volumen audible entre yo y las personas y, claro, la gente también cree que esa soy yo.  Pero, al ver las situaciones que se me presenten en mi vida, al ver las relaciones que tengo al frente mío, al ver los distintos ‘conflictos’ que puedo tener, con mis hijos, con mi pareja, en mi trabajo, en la calle, cuando manejo, etc., todo eso que me genere alguna emoción incómoda, todo aquello que me quite la paz; podré ser capaz de ir detectando cómo es mi voz interior realmente.

Para lograr conocerme necesito cuestionarme y cuestionar todo en mí.   Requiero darme cuenta que yo soy resultado de una programación, soy el efecto de muchas mentes sobre mi mente, soy parte de una mente colectiva que tiene un impacto en mí.  Por esto y por mucho más, es indispensable cuestionar todo sobre mí.

Es indispensable saber y conocer:

¿por qué pienso lo que pienso sobre las cosas, sobre las personas, sobre la forma de ser de la gente, sobre la forma de reaccionar, de actuar, por qué me molesta, por qué me irrita, por qué me gusta, por qué me atrae, por qué la rechazo, por qué la critico?   Es indispensable saber y conocer por qué engancho con ciertas situaciones, por qué engancho con ciertas sustancias, por qué me aterran ciertas emociones y las evito cómo sea, por qué reacciono a burlarme de alguien ante ciertos comportamientos, por qué necesito hacer sentir mal a alguien en determinadas situaciones y por qué opto por ni siquiera cuestionarme todo esto y seguir viviendo como si nada pasara?  

¿Qué me hace dar una imagen de algo que no soy, qué me hace hacerme el gracioso cuando eso que tengo al frente ni siquiera me causa risa; qué me hace encasillarme con un personaje súper ‘light’ cuando no tengo nada de superficial, qué me hace fijarme constantemente en lo que el otro hace para dejar de mirarme a mí?  

Y así, la lista puede continuar dependiendo de quién decida MIRARSE y dejar de mirar afuera.  Esto es clave en el proceso de conocerme.   Así, iré poco a poco bajándole la fuerza, el ‘poder’ a esta estructura que algún día armé pero que, mientras no me atreva a mirarla, sentiré que sigo necesitando de ella.

Esta mirada hacia mí me irá ayudando a VERME en mi real dimensión.

El saber por qué hago lo que hago me ayudará a estar tan ENTRETENIDO conociéndome, tan acompañado conmigo que no me quedarán minutos libres ni los querré perder mirando afuera.