¿Cómo me relaciono con mis emociones?

Lo que nos causa dolor o conflicto cada vez que nos enfrentamos a una situación, es la percepción que tenemos sobre las cosas; es decir, el pensamiento o creencia alojada en nuestro inconsciente.  Estas creencias, patrones y pensamientos están basados en nuestras vivencias anteriores y, hoy aparecen constantemente y de forma automática a seguir controlando y manejando nuestra vida.  Y, luego del pensamiento viene la emoción, en ese orden…

¿Qué hacer con esto?  Para mí, la forma de conseguir ser cada día ser más autor y dueño de mi vida y de mis decisiones es, la de estar consciente, estar presente, sintiéndome y haciéndome responsable.  Es decir, si me encuentro en una situación donde alguien dice algo que no me gusta y me hace sentir incómoda o, veo la actitud de una persona y esta me genera fastidio y rabia, tengo claro que es una oportunidad para mirarme y para sanar.  Se que algo hay dentro mío que está reaccionando en ese momento.  Se que alguna creencia está saltando y defendiéndome de algo que siente como “peligro”.  

Hoy tengo claro que si algo que veo ‘afuera mío’, me genera una emoción ‘negativa’ en mi cuerpo es porque tiene que ver conmigo.  Por ahí no puedo trabajarla en el momento pero trato de dedicarle un tiempo después.  Al decir que la “trabajo” me refiero a que trato de sentir la sensación y emoción hasta que logro dejarla pasar SINTIENDOLA, y así permito que se libere.  Una vez que la dejo salir, puede ser que vea alguna creencia que estaba atrás de ella.  Si no la veo, no hay problema, ya que no es importante.  Lo importante es dejarla que salga.  Esto es para mí hacerme responsable.  He aprendido que la responsabilidad tiene que ver con sentirme habilitada para responder y no la relaciono más con la culpa, como pude haberlo hecho antes.  

Entonces, te dejo la pregunta:  

¿Qué haces con las situaciones que se te presentan que te mueven emociones?  

¿Las ignoras? 

¿las disimulas? 

¿las niegas? 

¿las sientes? 

¿las reprimes? 

¿las abrazas? 

¿te culpas por ellas?  

¿te preguntas POR QUÉ a mí?  

Está en ti el decidir qué hacer con ellas y, lo único que yo hago acá es compartir contigo mi experiencia.  Viví muchos años sin comprender bien qué hacer y sin comprender bien por qué aparecían.  Hoy tengo claro que aparecen sólo para liberarlas.  Luego que me permito dejarlas salir, la sensación de paz que siento es la confirmación y seguridad que ese era el camino.