Amor Propio

Desde hace un tiempo que se me viene el tema a la mente acerca de mi página Amor Propio. Si bien la tengo hace ya varios años, empecé a pensar en que, en todo este tiempo, no he compartido artículos escritos por mí ni tampoco dictado talleres y/o charlas hablando sobre el tema del Amor.

Casi un mes atrás me encontraba regresando de un viaje familiar y sentada en el avión, agarré un cuaderno que siempre llevo conmigo, donde anoto ideas o cosas que me aparecen. (Para esto, ya hace un tiempo que había empezado a sentir una sensación de no querer seguir haciendo lo mismo, con respecto a mis publicaciones y en lo que compartía.) En un momento, cerré los ojos y empecé a hacer una meditación que aprendí en un taller de ThetaHealing y, al sentir sobre qué tema quería enfocarme ahora que regresaba, se me vinieron dos palabras: “amor incondicional”. Me quedé sintiéndolo unos segundos y, me di cuenta que había llegado ya mi momento de compartir sobre el tema del Amor, del Amor Propio.

Me puse a pensar qué me había llevado a no compartir sobre el amor en estos años y, siento que habían cosas que me faltaban experimentar, me faltaba aún no sólo tener claro el concepto sino sentir que empezaba a vivir y relacionarme desde ahí y, ya no sólo me dedicaba a hablar sino a SER ese amor que llevo dentro y del cual estoy hecha.

Hoy ya no tengo dudas acerca de cómo es este camino que venimos a experimentar acá. Estoy clara en la idea de que todo se trata de recordar quienes somos. Me pasa ilustrar este camino como una especie de ‘juego’, en el que nos encontramos todos inmersos pero, en el que no tenemos ni sabemos las instrucciones sobre cómo jugarlo. Nos pasamos casi la mitad de nuestras vidas ‘jugándolo’ como con los ojos vendados prácticamente y sintiendo que lo estamos haciendo más o menos bien, en el mejor de los casos. Esto hasta que algo pasa en nuestra vida y emprendemos el camino hacia un cambio. A veces el llamado al cambio llega con alguna situación trágica, de golpe, o difícil y a veces no es así. A veces es simplemente por una decisión de no querer seguir viviendo de la forma como uno lo viene haciendo…ese fue mi caso.

Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Por más que nos imaginemos y nos creamos, en la mayoría del tiempo exactamente al revés. Y, de eso se trata esta experiencia llamada VIDA: regresar a ser quienes siempre fuimos pero que nos lo hemos olvidado.

Tengo claro también que el AMOR es sólo Uno, puede recibir muchos nombres: amor incondicional, amor puro, amor propio, amor a uno mismo, amor a mi pareja, amor a mis amigos, amor a mis padres, amor a mis hijos, etc., pero lo que está dentro de cada uno de nosotros es sólo un tipo o clase de amor. Nuestra tarea es poder llegar a practicarlo así, de una sola forma conmigo y con todos.

Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Por más que nos imaginemos y nos creamos, en la mayoría del tiempo exactamente al revés. Y, de eso se trata esta experiencia llamada VIDA: regresar a ser quienes siempre fuimos pero que nos lo hemos olvidado.