Nuestra gran distracción

La semana pasada hablé un poco sobre este tema en una transmisión en vivo.  Hoy quiero escribir algo más para añadir algunas cosas que se me quedaron sin decir.

Me ha pasado leer sobre un tema, por ahi escuchar a alguien comentarlo pero, es increíble cómo podemos leer y escuchar muchas veces algo y hasta que no lo hacemos consciente de verdad no lo llegamos a comprender en su totalidad.  Lo podría llamar como una especie una revelación.  Es como que la información que llega de afuera conectara con algo dentro nuestro que ya estaba en nuestro 'disco duro' e hiciera CHECK (comprendido).

Algo parecido me pasó con esto de nuestra distracción.  Si bien tenía la teoría que 'vivimos distraídos', que la sociedad y el mundo están perfectamente diseñados para mantenernos así, hubo algo que me hizo verlo con claridad y fue ahi que quise compartirlo.

Una manera con la que logramos esto es a través de esta forma aprendida que tenemos la mayoría, de vivir enfocados en cualquier persona menos en nosotros.  Esa costumbre de vivir husmeando en la vida de los otros.   Andar pendientes no sólo de lo que hacen las personas sino cómo lo hacen y no contentos con eso, nos sentimos en la capacidad de juzgar y criticar.  Para agregarle un detalle más está el hecho del tiempo que se puede gastar hablando de eso, compartiéndolo y comentándolo con otras personas.

Podemos opinar y cuestionar en las personas desde su forma de vestir, la forma de educar a sus hijos, la forma de llevar su relación de pareja hasta qué tanto viaja, qué tanto gasta, cuántos kilos se engordó o si por el contrario si se bajó mucho de peso, etc.

Y ahí nos podemos pasar la vida y así se nos puede ir la vida!

En realidad, como lo dije en el video, nos perdemos la única oportunidad que tenemos de poder lograr cambios, avances y mejoras en nosotros.  No nos estamos dando cuenta que más allá de vivir distraídos mirando afuera, estamos mirando el reflejo de nuestros propios temas.  Todo lo que me llama la atención afuera, es decir, que me hace hablar de ello, tiene que ver más conmigo que con la persona que está afuera.

Te invito no solo a tratar de ser un poco más consciente de esto sino a transmitirlo cuando puedas a otros.  Si te encuentras con alguien que se dedica todo el tiempo a hablar de otros, no se trata que trabajes en cambiarla (si la persona no lo quiere ver) pero, tú si puedes decidir no seguirla escuchando, no seguir siendo un oido para que deje en ti sus frustraciones.

Hay formas de ayudar a esto no solo diciendo que no estás de acuerdo, sino también dejando de ser parte ACTIVA y dejando de ponerte como oyente o promotor de este gran mal que nos acecha a casi todos.