Tú eliges...

Hay dos formas como puedo mirar o concebir mi vida:

Una, es como que las cosas simplemente me pasan, que estoy acá de casualidad, que no hay nadie que me sostenga y que yo tengo que estar siempre alerta y controlando lo que se me pueda venir.  Trato de ser bueno y de actuar correctamente porque así hay que ser, sobre todo porque hay alguien 'arriba' mirándome y algún día tendré que rendirle cuentas.  Hago y actúo de acuerdo a como me dijeron que debían ser las cosas.  Es más, la verdad no me cuestiono mucho porque ¿para qué?  "La vida es más simple, no hay que hacerla complicada". 

Es mejor seguir lo que la gran mayoría hace, ya que pertenezco a una sociedad, vengo de una familia con ciertas costumbres y, más o menos las cosas siempre han sido así.  Es como que todo está escrito, ya está comprobado qué funciona y qué no.  Es mejor no contradecir.  

La otra forma es comprender que yo elegí estar acá y elegí estar exactamente donde hoy me encuentro, con toda mi historia familiar.  Que todo lo que me sucede es para mí aprendizaje, el cual también elegí y que nada, absolutamente nada, es casual.  Comprendo que soy parte de una energía superior a través de la cual estoy conectado con todo y con todos y que, es esta energía poderosa la que hace posible que las cosas sucedan y que sigan un orden perfecto.

Comprendo que, si bien, he sido parte de una estructura familiar y vivo en una sociedad, eso no tendría que determinar mi vida hoy.  Tengo claro que yo puedo cambiar lo que no me guste en mi y que, si bien la gran mayoría de personas piensan, actúan y deciden de acuerdo a lo que se les dijo que era, hoy estoy en la capacidad de elegir cómo quiero hacerlo.

Desde este punto de vista, para mí lo ‘complicado’ sería quedarme como estoy.  El único camino que concibo es el de mirarme y querer ser mejor cada día.

Ahora, si tuviera que pensar en la persona que vive según la primera forma, me imagino a alguien que puede llegar a pensar o decir que 'tiene mala suerte', que las cosas 'le son difíciles de conseguir', que pareciera a veces como que 'el mundo estuviera en su contra' o que 'todos se hubieran puesto de acuerdo para complicarle la vida'.  Es alguien que se la pasa quejándose, es alguien que aprovecha cualquier encuentro para botar sus frustraciones o, también para seguirlas reproduciendo.  Podría, en el fondo, sentirse víctima de lo que le pasa.  SIEMPRE hay un culpable para todo lo que le pasa.

Si pienso en la persona que vive según la segunda forma me imagino a una persona que se asume como alguien que construye su vida, alguien que todos los días decide y elige con qué actitud mirar a los llamados 'problemas'.  Me imagino a alguien que trata de ver qué puede hacer para cambiar lo que ve o tiene al frente.  Me imagino a alguien que concibe su vida como una consecuencia de algo que hizo o dejó de hacer.  Alguien que tiene claro que hoy, puede cambiar lo que no le gusta con el simple hecho de mirarse y hacer el cambio en si mismo y, no pretender que el mundo cambie para que su vida sea distinta.

Sería alguien que se siente responsable de su vida y de lo que le pasa.  Responsable del tipo de situaciones que le tocan vivir, responsable del tipo de relaciones con las que tiene que lidiar.  Tiene claro que acá no hay culpables de nada.

¿En cuál de las dos formas te ubicas a ti mismo o te ves más seguido?

¿Víctima o Responsable?

Ojo, responsable no me refiero a 'culpable' de lo que me pasa sino responsable porque 'yo respondo por lo que me pasa, estoy habilitado para responder’.

Piénsalo.  Porque más allá de en cuál te ubiques o cómo decidas vivir tu vida, recuerda siempre que recibimos lo que damos.

Si tu forma de ver la vida es desde el punto de vista de víctima, es porque los mensajes que estás dando es que te consideras una víctima y, por ende así será tu vida y la gente que atraerás a ti.  Serás una víctima de las consecuencias y de todo lo que esa posición traiga consigo.

Si tu forma de ver la vida es desde el punto de vista de responsable, serás consciente del poder que tienes y, a partir de ahí, trabajarás en crear la realidad que quieras tener al frente tuyo.  Entonces, estarás decidiendo siempre qué es lo que quieres recibir.