¿Sabes para qué estás acá?

Cada uno de nosotros está acá para algo.  No es fácil tener claro para qué.  Normalmente el llegar a saberlo puede tomar tiempo y trabajo.

Hay personas que, al haber estado cercanas a la muerte, lo tuvieron claro y, en la mayoría de casos, no pudieron llegar a hacer mucho con eso.  Otras que tuvieron la oportunidad de regresar y poder hacer algo con lo que estaba 'pendiente'.

Se cree que para encontrar el sentido de nuestra vida, es decir el "para qué", hay que dedicarse a hacer cosas, hay que 'estar ocupado', así uno se puede considerar 'valioso'.  En realidad todos hemos venido acá para regresar a SER lo que somos.

Y, para eso, hay que empezar por liberarnos de todo lo que nos dijeron alguna vez sobre qué eran las cosas, cómo nos dijeron que debían ser o si nos enseñaron a que sean de una forma determinada.  Mientras uno viva en automático, es decir, sin darse el tiempo de mirarse y revisar sus pensamientos, revisar sus creencias, permitir conocerse y saber por qué hace lo que hace, por qué piensa lo que piensa, lo más probable es que termine uno viviendo la vida de cualquier forma menos como realmente la quisiera vivir.

Piensa un momento e imagínate alguna situación donde veas a un niño con sus padres, por ahí si tú eres padre te puede ser más fácil.  Observa cómo tanto la madre como el padre le van dando instrucciones al niño o mensajes de cómo hacer las cosas, que NO se debe hacer y que SI puede hacer y siempre acompañado de algún mensaje.  Todo el tiempo que pasan los padres con el niño le van pasando sus formas de ser y explicando el mundo de acuerdo a como ellos lo ven.  ¿Cuál va a ser la forma de pensar de ese niño?  Lo más probable es que, incorpore muchas de estas formas adquiridas de sus padres.

Esto pasa con todas las personas de alguna u otra manera.  Se nos dice qué hacer y cómo hacerlo desde que somos seres inconscientes y, al venir estos mensajes de nuestros padres, los tomaremos como verdad absoluta.  Por eso es que puede pasar que uno termina diciendo, pensando o actuando como lo hacía su padre o madre.  Hay veces que se trata de formas fácilmente visibles como, de hablar, formas de contestar o también de actitudes hacia la vida.   Imagínate cuántas cosas más que no son tan visibles tenemos metidas?  Las formas de pensar, las formas de sentir sobre ciertas cosas, las famosas creencias son detalles no tan visibles pero que ahí están y nos van manejando y construyendo nuestra vida.

Por eso es que es sumamente importante que uno dedique tiempo a conocerse, a conocer cómo piensa sobre las cosas y por qué piensa de una determinada forma.  Es crucial cuestionarse, darse una pausa y escucharse; escuchar nuestro corazón para lograr llegar a darnos cuenta si estamos alineados con nosotros mismos.

Tienes la oportunidad maravillosa de vivir una vida de acuerdo a cómo tú quieres vivirla pero la única forma de lograrlo es conociéndote.  Sin eso, lo más probable es que vivas la vida que alguien más quiso y ojalá no te des cuenta muy tarde que no era la que tú querías.